Amebiasis
La amebiasis intestinal es una infección producida por una especie patógena conocida como Estamoeba histolÃtica. La amebiasis intestinal es el nombre con que se describe la parasitosis humana causada por el protozoario Entamoeba histolytica. Los quistes de esta amiba penetran en el intestino e invaden las glándulas de la pared intestinal para alimentarse de sangre y tejidos. Se reproducen en abundancia y provocan la formación de abscesos que, al romperse, descargan mucus y sangre en el propio intestino. Esto provoca la licuación de las heces y genera diarrea que puede ser sanguinolenta o mucoide y es llamada disenterÃa amibiana. Puede haber diseminación por la corriente sanguÃnea y aparecer abscesos en el hÃgado o, con menor frecuencia, en los pulmones o el cerebro.
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EpidemiologÃa
La amebiasis es más frecuente en regiones tropicales, climas cálidos y templados, pero más aún en áreas pobres y mal saneadas. A nivel mundial, está catalogada como la tercera parasitosis causante de muerte. "Alrededor del 10 a 20 % de la población mundial se considera infectada y el 10 % de ésta sufre la enfermedad, con una letalidad que oscila entre el 0.1 y 0.25 %."
Etapas
El perÃodo biológico de la E. histolytica incluye varios estudios sucesivos: el trofozoito, el quiste y el metaquiste.
- El trofozoito es la forma parasitaria y se aloja en la luz intestinal donde se multiplica por fisión binaria y se nutre de sangre y fragmentos de tejidos. Los trofozoitos no participan en la transmisión de la infección, pues son fáciles de destruir debido a que no sobreviven en el exterior.
- Cuando encuentran condiciones desfavorables, producen una membrana de protección, se desecan en gran medida y se enquistan hasta que encuentren un entorno favorable. Este grado del proceso biológico se denomina quiste y es la forma infecciosa del parásito. Los quistes son cuerpos resistentes que se eliminan en las heces fecales y son transportados al suelo. De aquà son impulsados por el viento y contaminan vegetales, frutas y agua potable, y cuando son consumidos transmiten la enfermedad. El quiste conserva la vida del endoparásito fuera del huésped y generalmente su vÃa de infección es la boca, por lo que la transmisión es muy simple. Es sumamente resistente a las condiciones del medio y a los jugos del tubo digestivo. Pueden sobrevivir en las heces por lo menos 8 dÃas a temperaturas que oscilan entre 20 y 40 ºC y durante 40 dÃas a los 2 y 6 ºC, resistiendo incluso temperaturas de congelación. Soportan las concentraciones de cloro en el agua purificada, pero pueden ser destruidos por los procedimientos de filtración y por el método de electrólisis, asà como la ebullición, yodo y ácido acético. Cabe señalar que el quiste de la E. histolytica posee la facultad de dividir su núcleo por mitosis.
- De modo que, al llegar al intestino grueso, los tubos digestivos neutros o alcalinos rompen las paredes del quiste y liberan una amiba de 4 núcleos metaquiste que finalmente se divide en 8 trofozoitos. Asà completa su ciclo biológico y de transmisión.
SÃntomas
Los sÃntomas aparecen aproximadamente a las 48 horas de la ingestión de contaminantes. Estos son:
- Diarrea mucosa y sanguinolenta (disenterÃa amibiana).
- Fiebre
- EscalofrÃos.
- Estreñimiento de carácter intermitente.
- Flatulencia
- Dolor de cabeza
- Dolor abdominal de tipo espasmódico y fatiga.
Complicaciones
Esta parasita al ser humano y puede vivir como comensal en el intestino grueso; causando infecciones generalmente asintomáticas que llegan a adquirir importancia clÃnica. Esta enfermedad ataca al ser humano en cualquier edad, siendo más frecuente en niños y adultos jóvenes. Se manifiesta de diferentes formas produciendo: disenterÃa aguda/fulminante con fiebres y escalofrÃos o diarrea sanguinolenta/mucoide (llamada disenterÃa amibiana); llegando a causar un malestar abdominal leve, que se alterna con perÃodos de estreñimiento; e incluso puede provocar la muerte .
Diagnóstico
- El diagnóstico de amebiasis intestinal es sugerido por el cuadro clÃnico y epidemiológico y se confirma mediante la demostración de la E. histolytica en las heces o los tejidos. Hay que examinar de inmediato en busca de trofozoitos móviles, preparaciones en fresco de heces liquidas y semiformadas recientes. La amebas suelen mostrarse con mas facilidad en los copos sanguinolentos de moco de las heces. En ocasiones para llegar al diagnóstico hay que examinar 3-6 muestras de heces, debiendo guardarse todos los recaudos, en caso que se difiera el examen, para preservar los trofozoitos y los quistes.
- En los pacientes sintomáticos, la proctoscopÃa permite a menudo mostrar lesiones en la mucosa. Hay que efectuar siempre una aspiración de las lesiones y un examen del material aspirado en busca de trofozoitos.
- El diagnóstico de amebiasis extraintestinal es más difÃcil. En general el examen de las heces es negativo y rara vez puede demostrarse la presencia de trofozoitos en material purulento. En algunos casos con sospecha clÃnica de absceso hepático amebiano el único método de diagnóstico que tiene alguna utilidad es la administración de prueba con amebicidas. Las pruebas serológicas ofrecen resultados positivos en casi todos los enfermos con absceso hepático amebiano, y en mas del 80% de los que tienen disenterÃa amebiana aguda. Las pruebas con mayor grado de sensibilidad que se dispone son la hemoglutinación indirecta y la de inmunoabsorción de tipo enzimático (ELISA).
| Véase También |
