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Aspirina

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El ácido acetilsalicílico es una sustancia química sintetizada en 1897 por un joven químico alemán, Felix Hoffman. Su origen se encuentra en el reino vegetal, ya que diferentes especies vegetales, como el sauce blanco (Salix alba) y la reina de los prados (Spirea ulmaria), contienen un compuesto natural que es la base del actual ácido acetilsalicílico. Desde el punto de vista médico, el ácido acetilsalicílico es un fármaco que baja la fiebre, reduce la inflamación y alivia el dolor. Posteriormente, se descubrió su capacidad antiagregante. Aspirina, cuyo principio activo es el ácido acetilsalicílico, presenta las siguientes indicaciones: alivio sintomático de los dolores ocasionales leves o moderados, como dolores de cabeza, dolores dentales, dolores menstruales y dolores musculares, y estados febriles.

Contenido

Principio activo

Aspirina contiene un único principio activo: el ácido acetilsalicílico.

Es un éster acetilado del ácido salicílico. Su peso molecular: 180.2. Su proceso de síntesis consiste en tratar el ácido salicílico con anhídrido acético, en presencia de un poco de ácido sulfúrico que actúa como catalizador. Fue en 1897 cuando el químico alemán Félix Hoffman logró sintetizar, por primera vez, en forma pura y estable el ácido acetilsalicílico.

Sus cristales son alargados, de sabor ligeramente amargo y de color blanquecino.

Su eficacia terapéutica como analgésico y antiinflamatorio fue descrita en 1899 por el farmacólogo alemán Heinrich Dreser.

Historia

El hombre siempre ha tratado de encontrar el remedio para aliviar su dolor. En la antigüedad, el remedio lo encontraba en la propia naturaleza. En concreto, el extracto de la corteza de sauce blanco (Salix alba), cuyo principio activo es la base sustancial de Aspirina, poseía unas cualidades terapéuticas tales como calmar la fiebre y aliviar el dolor. Con el tiempo, los remedios naturales abrieron paso a las investigaciones científicas y a las soluciones químicas.

Las posteriores investigaciones y modificaciones de la corteza de sauce dieron con el principio activo de esta planta que los científicos llamaron salicina, que sirve para sintetizar el ácido salicílico, y su proceso de acetilación da lugar al ácido acetilsalicílico.

Cuarenta y cuatro años más tarde del primer intento de acetilación del ácido salicílico, Félix Hoffmann, un joven químico, consiguió obtener de forma pura y estable el ácido acetilsalicílico comercializado después bajo el nombre de Aspirina. Desde entonces hasta nuestros días, Aspirina se ha vendido en todo el mundo.


Corteza de sauce

La corteza de sauce ha sido desde tiempo inmemorial el tratamiento contra la fiebre y el dolor. Es decir, un antipirético y analgésico. A partir de la Edad Media y hasta aproximadamente el siglo XVIII, la corteza de sauce quedó en el olvido. De nuevo en 1763, cuando Edward Stone presentó un informe en la Real Sociedad de Medicina Inglesa referente a las propiedades terapéuticas de la corteza de sauce blanco (Salix alba), se abrió otra oportunidad a este extracto vegetal tan utilizado tiempo atrás.Edward destacó su efecto antipirético tras haberlo administrado con éxito en 50 pacientes que sufrían estados febriles.

Remedios naturales

El ácido salicílico sustituyó a la corteza de sauce, la quinina a la corteza de la quina, la estricnina a la nuez vómica y la morfina al opio.

Salicina

Científicos alemanes y franceses anhelaban descubrir el secreto de la corteza de sauce, el principio activo que curaba la fiebre y el dolor. En 1828, Johann A. Buchner logró aislar una substancia amarillenta en forma de cristales de sabor muy amargo que llamó salicina. Esta sustancia también se encontraba en otras plantas como la Spiraea ulmaria, que más tarde inspiró el nombre de Aspirina.

Ácido Salicílico

Para prevenir una posible escasez de salicina en un futuro no lejano, se creó la necesidad de encontrar la fórmula química que sintetizara esta sustancia procedente de la corteza de sauce. En 1859, Herman Kolbe obtuvo ácido salicílico, síntesis de la salicina. Este compuesto presentaba algunos inconvenientes, como su excesivo sabor amargo y la irritación en el estómago que provocaba su ingestión.

Ácido Acetilsalicílico

En 1853, el químico francés Charles Frédéric Gerhardt hizo un primer intento de acetilación de la salicina pero la solución contenía demasiados efectos secundarios e impurezas. Aún así, sus experimentos fueron recogidos en la literatura científica del momento, aunque a la vez olvidados por la comunidad médica. Cuarenta y cuatro años más tarde, Félix Hoffmann recuperó del pasado estas investigaciones y las perfeccionó, obteniendo el ácido acetilsalicílico, principio activo de Aspirina.

Félix Hoffmann

Arthur Eichengrün, director del grupo de investigación de nuevos fármacos de la Compañía Bayer en 1896, encargó a Félix Hoffmann la resolución de una variante del ácido salicílico que redujera los efectos secundarios del original. El padre de Félix Hoffmann padecía de reumatismo crónico tratado con ácido salicílico. El interés del joven químico garantizaba el éxito de la investigación. El 10 de octubre de 1897, Félix Hoffmann informaba del procedimiento seguido para la obtención del llamado ácido acetilsalicílico. Su método de trabajo se centró en modificar y perfeccionar los experimentos realizados, en 1853, por el francés Charles Frédéric Gerhardt. La investigación de Hoffmann dio con un producto más estable y puro químicamente, que el de su antecesor.

Aspirina

El nombre comercial de Aspirina viene del vocablo "Spiraea", que en botánica designa una familia de plantas y de ahí la sílaba "spir". La letra "A" indica el proceso de acetilación al que se somete al ácido salicílico para convertirse en ácido acetilsalicílico. La sílaba "in" era una terminación empleada con frecuencia para los medicamentos en aquella época.

Nuestros días

Aspirina es un producto registrado hoy día en más de 70 países en todo el mundo. En 1971 Vane describe su efecto inhibidor de la síntesis de prostaglandinas a partir del ácido araquidónico. Smith y Willis, en el mismo año, demuestran que bloquea de forma irreversible la producción de tromboxano en las plaquetas humanas. En la década de los ochenta se profundiza más en sus propiedades antirombóticas y se conocen más a fondo los mecanismos por los que se produce su efecto antiinflamatorio. Pronto surgen numerosas indicaciones terapéuticas para disminuir la agregación plaquetar y para bloquear la síntesis de mediadores de la inflamación.

Indicaciones

  • Alivio del dolor: La Aspirina actúa bloqueando la transmisión del estímulo doloroso, en una acción analgésica periférica. Gracias a ello, Aspirina alivia gran cantidad de dolores de intensidad leve o moderada: Dolor de cabeza, cefalea provocada por la tensión, dolor muscular, dental e incluso dolor menstrual. Su efecto es mayor cuánto antes se toma, por ello, cuando aparece el dolor está indicado tomar una Aspirina sin esperar a que el dolor aumente.
  • Bajar la fiebre: La fiebre es una alteración de los mecanismos reguladores de la temperatura del cuerpo, que reaccionan ante la presencia de infecciones u otros agentes externos o internos, elevando la temperatura corporal. La Aspirina actúa bloqueando el mecanismo que provoca la fiebre, y baja la temperatura mediante la vasodilatación y la sudoración. Y, además, sólo actúa cuando existe fiebre. Por ello, cuando la temperatura corporal es normal, su administración no provoca hipotermia.
  • Disminuir la inflamación: La inflamación es una respuestas del organismo ante agresiones externas o internas. En la reacción inflamatoria se liberan prostaglandinas, que son sustancias que causan vasodilatación, sensibilizan los receptores nerviosos al dolor, estimulan las células inflamatorias y estimulan la producción de interleucina-1, un potente inductor de la inflamación. Frente a ello, Aspirina ejerce su acción antiinflamatoria al bloquear la síntesis de prostaglandinas. Asimismo, disminuye la respuesta de las células al estímulo inflamatorio.
Indicaciones Posología Observaciones
Dolor/analgésico Adultos: 500-1000 mg cada 4/6 horas La administración está supeditada a la aparición de los síntomas y debe suspenderse cuando estos desaparezcan.
Fiebre/antipirético Adultos: 500-1000 mg cada 4/6 horas La administración está supeditada a la aparición de los síntomas y debe suspenderse cuando estos desaparezcan.
Inflamación/antiinflamatorio Adultos: 1000-2000 mg cada 4/8 horas Pauta terapéutica determinada por el médico.

Otros usos

La aspirina es también usada para tratar la fiebre reumática y la enfermedad de Kawasaki. La aspirina es también usada algunas veces para disminuir el riesgo de coágulos sanguíneos en pacientes que tiene válvulas cardíacas artificiales u otros trastornos cardíacos y para prevenir ciertas complicaciones del embarazo.

Contraindicaciones

  • Úlcera gástrica, duodenal o molestias gástricas de repetición.
  • Si ha presentado reacciones alérgicas de tipo asmático (dificultad para respirar, ahogo, broncoespasmos y en algunos casos tos o pitidos al respirar) al tomar antiinflamatorios, ácido acetilsalicílico, otros analgésicos, así como al colorante tartrazina.
  • Si es alérgico a cualquier otro componente de este medicamento.
  • Si padece o ha padecido asma.
  • Si padece hemofilia u otros problemas de coagulación sanguínea.
  • Si está en tratamiento con fármacos para la circulación (anticoagulantes orales).
  • Si padece del riñón y/o hígado (insuficiencia renal y/o hepática).
  • Si tiene menos de 16 años, ya que el uso de ácido acetilsalicílico se ha relacionado con el Síndrome de Reye, enfermedad poco frecuente pero grave.
  • Si se encuentra en su tercer trimestre del embarazo.

Efectos secundarios

La aspirina puede provocar efectos secundarios. Dígale a su doctor si cualquiera de estos síntomas se vuelve grave o no desaparece:

Algunos efectos secundarios pueden ser graves. Si usted experimenta alguno de los siguientes síntomas, llame a su doctor de inmediato:

  • Urticarias.
  • Sarpullido (erupciones en la piel).
  • Inflamación de los ojos, cara, labios, lengua y labios.
  • Resoplo (respiración con un silbido inusual) o dificultad para respirar.
  • Ronquera.
  • Ritmo cardíaco más rápido que lo normal.
  • Respiración rápida.
  • Piel fría y húmeda.
  • Pitido en los oídos.
  • Perdida de la audición.
  • Vómitos con sangre.
  • Vómitos de un material parecido a granos de café.
  • Sangre roja brillante en las heces.
  • Heces negras o alquitranadas.

La aspirina puede causar otros efectos secundarios. Llame a su doctor si tiene cualquier problema extraño mientras toma este medicamento.

Almacenamiento

Mantenga este medicamento en su envase, bien cerrado y fuera del alcance de los niños. Almacénelo a temperatura ambiente y lejos del calor excesivo y la humedad (no en el baño). Los supositorios de aspirina deben ser almacenados en un lugar fresco o en el refrigerador. Deseche cualquier medicamento que esté vencido o que ya no se utilice y cualquier tableta que tenga fuerte olor a vinagre. Converse con su farmacéutico acerca del desecho adecuado de los medicamentos.

Sobredosis

En caso de una sobredosis, llame a la oficina local de control de envenenamiento. Si la víctima está inconsciente, o no respira, llame inmediatamente a urgencias.

Los síntomas de la sobredosis pueden incluir:

  • Ardor doloroso en la garganta o en el estómago.
  • Vómitos.
  • Disminución de la orina.
  • Fiebre.
  • Inquietud.
  • Irritabilidad.
  • Hablar mucho y decir cosas que no tienen sentido.
  • Dolor o nerviosismo.
  • Mareo.
  • Visión doble.
  • Temblor incontrolable de una parte del cuerpo.
  • confusión.
  • estado de ánimo anormalmente exitado.
  • Alucinaciones (decir o escuchar cosas que no existen).
  • Crisis convulsivas.
  • Sueño (somnolencia).
  • Perdida de la conciencia por un período.

Interacciones medicamentosas

Se debe informar al médico cualquier otro medicamento que se esté usando, sobre todo en los siguientes casos: anticoagulantes, corticoides, antiinflamatorios, sulfonilureas, metotrexato, digoxina, litio, ácido valproico, diuréticos, antihipertensivos.

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Véase También

20px-Star of life2.svg.pngEste no es un consultorio médico.

Consulta siempre a tu doctor o profesional médico. La medicina no es una ciencia exacta y pueden existir distintas versiones y opiniones sobre un mismo tema, nosotros no favorecemos ninguna opinión sobre otra, solamente te presentamos las opciones para que hagas tus propias decisiones mejor informado/a. No te automediques.