Cirrosis Hepatica
Se trata de una enfermedad crónica e irreversible de hÃgado secundaria a una agresión externa. Se caracteriza porque la arquitectura normal del hÃgado se altera progresivamente como consecuencia de una cadena de eventos cuyo inicio es la aparición de inflamación. Su mantenimiento en el tiempo conduce a la aparición de bandas de tejido fibroso que tienden a unirse formando nódulos. De esta manera la arquitectura del hÃgado se altera, las células hepáticas dejan de realizar sus funciones (insuficiencia hepática) y los vasos sanguÃneos se distorsionan. La sangre no puede circular normalmente por el hÃgado, aumenta la presión en la circulación prehepática y la sangre busca otros circuitos para completar su ciclo habitual (fenómeno de escape). Como consecuencia de estos dos fenómenos: insuficiencia hepática y alteración de la circulación sanguÃnea hepática, aparecen las manifestaciones clÃnicas de esta enfermedad.
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EpidemiologÃa
La cirrosis hepática es una enfermedad de etiologÃa variable, además es bastante frecuente en el mundo y posiblemente dependa de factores individuales en regiones diferentes. Existen algunos estudios donde la incidencia varÃa entre el 7 % y el 10 % de la población general, y muchos pacientes no saben que la padecen, hasta que sufren una descompensación y entonces se hace evidente.
La edad de aparición también varÃa generalmente. Se la detecta hacia la cuarta o quinta década de la vida y aunque es infrecuente encontrarla en niños o jóvenes, también existen. Datos epidemiológicos han demostrado que es más frecuente en el sexo masculino y esto quizás dependa de que los varones sean más proclives a beber en dosis mayores que las mujeres.
SÃntomas
- Temperatura.
- Indegestión.
- Estreñimiento o diarrea.
- Ictericia(enfermedad del hÃgado que produce una coloración amarilla).
- Ascitis(lÃquido en la cavidad abdominal).
- Anemia.
- Inflamación del hÃgado.
- Problemas de la vesÃcula biliar.
- Pérdida del apetito.
- Vómito con Sangre.
- EncefalopatÃa o cambios del estado de conciencia, los que pueden ser sutiles (confusión) o profundo (coma).
EtiologÃa
- Virus de hepatitis B, hepatitis C, y hepatitis D.
- Consumo excesivo de alcohol.
- HÃgado graso no alcohólico (también llamada esteatohepatitis no alcohólica): Condición frecuente en la población general, asociada a diabetes y obesidad.
- Enfermedades hereditarias o congénitas como:
- Hemocromatosis, en la cual se acumula hierro dentro del hÃgado dañado el tejido.
- La enfermedad de Wilson, la cual es causada por una alteración en el transporte del cobre, acumulándose en el hÃgado y en otros tejidos.
- Ausencia de proteÃnas especÃficas o enzimas para metabolizar diferentes substancias en el hÃgado, como la deficiencia de alfa 1-antitripsina.
- Reacción severa a drogas o medicamentos.
- Exposición prolongada a agentes tóxicos en el medio ambiente.
- Ciertas enfermedades del corazón (insuficiencia cardÃaca).
- Obstrucción prolongada del conducto biliar, como la colangitis esclerosante.
Diagnóstico
La historia clÃnica, examen fÃsico y las técnicas radiológicas, generalmente la ecografÃa abdominal, son las herramientas habituales para realizar el diagnóstico. Con frecuencia es además necesario realizar una biopsia del hÃgado (toma de una muestra de tejido hepático mediante una punción) con el objetivo de examinarlo microscópicamente y poder asegurar el diagnóstico y, en muchas ocasiones, determinar su causa, lo que permitirÃa eventualmente implementar tratamientos que, aunque se trate de una enfermedad irreversible, pueden enlentecer o detener la evolución de esta enfermedad.
Complicaciones
- Várices esofágicas sangrantes.
- Hipertensión portal.
- EncefalopatÃa hepática.
- Confusión mental.
- Coma.
- Retención de lÃquidos abdominales (ascitis) e infección del lÃquido (peritonitis bacteriana).
- Sepsis.
- Cáncer hepático (carcinoma hepatocelular).
- Insuficiencia renal (sÃndrome hepatorrenal).
Pronóstico
El tratamiento en esta etapa y con adherencia adecuada a las recomendaciones de su médico puede llevar a una mejorÃa de los sÃntomas, con lo que el paciente puede llevar una vida y actividades normales.
Cuando la cirrosis no es descubierta a tiempo, el pronóstico puede ser menos favorable con respecto a tener una mejorÃa y las complicaciones como la ascitis y la hemorragia son más frecuentes.
Prevención
- Evite el uso de bebidas alcohólicas. El alcohol destruye las células del hÃgado.
- El grado de regeneración de las células del hÃgado varia de persona a persona. Un daño previo al hÃgado por virus desconocidos o sustancias quÃmicas pueden afectar el proceso de regeneración.
- Tome precauciones al usar productos quÃmicos.
- El hÃgado tiene que procesar mucho compuestos quÃmicos que no existÃan en el pasado. Se necesitan más investigaciones para determinar el efecto de estos compuestos.
- Cuando use productos quÃmicos en su trabajo, al limpiar su casa o al trabajar en el jardÃn tome las siguientes precauciones:
- Asegúrese de que haya buena ventilación.
- Use el producto siguiendo las instrucciones.
- Nunca mezcle substancias quÃmicas.
- Evite el contacto de estas substancias con su piel, pues se pueden absorber a través de ella y lávese prontamente si esto ocurre.
- Evite inhalar substancias quÃmicas.
- Use ropa que lo proteja.
- Busque ayuda médica.
- Manténgase bajo cuidado médico si desarrolla una hepatitis viral hasta que su mejorÃa esté asegurada.
- El hÃgado es un órgano grande, con gran reserva funcional, capaz de seguir desempeñando sus funciones vitales aunque esté dañado. También tiene la capacidad de repararse a sà mismo en cierto grado. Las células que mueren pueden se reemplazadas por otras nuevas. Si la causa de la cirrosis puede ser eliminada, estos factores ayudan a tener cierta mejorÃa y a desempeñar una vida normal.
| Véase También |
