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Epilepsia

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Un electroencefalograma(EEG), una lectura de la actividad eléctrica del cerebro, puede confirmar la presencia de varios tipos de convulsiones.

La epilepsia tiene su origen en unos cambios breves y repentinos del funcionamiento del cerebro. Por esta razón, se trata de una afección neurológica, la cual no es contagiosa ni está causada por ninguna enfermedad o retraso mental. Algunas personas con retraso mental pueden experimentar ataques epilépticos, pero tener estos ataques no implica necesariamente el desarrollo de una deficiencia mental.

Contenido

Síntomas

Existen varias formas de presentación de las crisis epilépticas:

  • Las crisis generalizadas pueden manifestarse con pérdida brusca de conocimiento con caída al suelo, contractura de los músculos de las extremidades y de la cara seguidas de sacudidas rítmicas. En otras oportunidades, especialmente en niños y adolescentes, las crisis se presentan con una pérdida de conocimiento, sin caída al suelo ni convulsiones, de segundos de duración, con rápida recuperación.
  • Las crisis parciales pueden presentarse con sensaciones subjetivas extrañas o difíciles de describir o con fenómenos auditivos, visuales, sensación de hormigueo, etc. Estos síntomas pueden aparecer en forma aislada o dar paso a una pérdida de conocimiento con movimientos automáticos de la boca, de las manos o de otra parte del cuerpo. En otras oportunidades las crisis parciales pueden presentarse con sacudidas de una extremidad o de la mitad de la cara, sin pérdida de conocimiento.

Si bien hemos mencionado los tipos de crisis más habituales, existen otras manifestaciones menos frecuentes que deben ser evaluadas por el especialista. Además, una persona puede presentar más de un tipo de crisis.

Los distintos signos de alarma que advierten que se está produciendo un ataque epiléptico pueden ser los siguientes:

  • Períodos de confusión mental.
  • Comportamientos infantiles repentinos.
  • Movimientos como el de masticar alimentos sin estar comiendo, o cerrar y abrir los ojos continuamente.
  • Debilidad y sensación de fatiga profundas.
  • Períodos de "mente en blanco", en los que la persona es incapaz de responder preguntas o mantener una conversación.
  • Convulsiones.
  • Fiebre.

La forma mas típica, conocida también como gran mal es con movimientos de las 4 extremidades tipo sacudidas, se pierde la conciencia y el control de los esfínteres, dura segundos o algunos minutos, cuando persiste se llama estado epiléptico.

Otras formas son las conocidas como ausencias frecuentes en niños. Los síntomas de una crisis pueden ser muy variados y repetimos, no siempre se altera el estado de alerta del paciente.

Etiología

Las convulsiones ("ataques") son episodios de alteración de la función cerebral que producen cambios en la atención o el comportamiento y son causadas por una excitación anormal en las señales eléctricas en el cerebro.

En algunas ocasiones, las convulsiones se relacionan con una condición temporal, como exposición a drogas, supresión de algunos medicamentos o niveles anormales de sodio o glucosa en la sangre. En estos casos, es posible que las convulsiones repetitivas no reaparezcan una vez que se corrija el problema subyacente.

En otros casos, la lesión cerebral (por ejemplo, accidente cerebrovascular o traumatismo craneal) hace que el tejido cerebral se agite de manera anormal. En algunas personas, una anomalía hereditaria afecta las neuronas del cerebro, lo que conduce a convulsiones.

Algunas convulsiones son idiopáticas, lo que quiere decir que no se puede identificar la causa. Estas convulsiones generalmente se dan entre las edades de 5 a 20 años, pero pueden ocurrir a cualquier edad. Las personas con esta condición no tienen otros problemas neurológicos, pero con frecuencia presentan antecedentes familiares de convulsiones o epilepsia.

Los trastornos que afectan los vasos sanguíneos, como un accidente cerebrovascular y AIT, son la causa más común de convulsiones después de los sesenta años de edad. Los trastornos degenerativos, como la demencia senil de tipo Alzheimer, también pueden llevar a que se presenten convulsiones.

Algunas de las causas más comunes de convulsiones abarcan:

  • Problemas de desarrollo.
  • Condiciones genéticas presentes al nacer o lesiones perinatales (las convulsiones generalmente comienzan en la lactancia o en la primera infancia).
  • Anomalías metabólicas que pueden afectar a personas de cualquier edad y pueden ser el resultado de:
    • Complicaciones de diabetes.
    • Desequilibrios electrolíticos.
    • Insuficiencia renal, uremia (acumulación tóxica de residuos).
    • Deficiencias nutricionales.
    • Fenilcetonuria (PKU) que puede causar convulsiones en bebés.
    • Otras enfermedades metabólicas tales como la metabolopatía congénita.
    • Consumo de cocaína, anfetaminas, alcohol u otras drogas psicoactivas.
    • Síndrome de abstinencia de alcohol.
    • Síndrome de abstinencia de drogas, particularmente barbitúricos y benzodiazepinas.
  • Lesión cerebral.
    • Más común en adultos jóvenes.
    • Las convulsiones generalmente comienzan dentro de los dos años después de la lesión.
    • Convulsiones tempranas (dentro de las dos semanas después de la lesión), que no necesariamente indican que se desarrollarán convulsiones crónicas (epilepsia).
  • Tumores y lesiones cerebrales (como hematomas).
    • Pueden afectar a cualquier edad, pero es más común después de los 30 años.
    • Inicialmente son más comunes las convulsiones parciales (focales).
    • Puede evolucionar a convulsiones tonicoclónicas generalizadas.
  • Infecciones.
    • Pueden afectar a personas de todas las edades.
    • Pueden ser una causa reversible de las convulsiones.
    • Las infecciones cerebrales como meningitis y encefalitis pueden producir convulsiones.
    • absceso cerebral.
    • Infecciones severas agudas de cualquier parte del cuerpo.
    • Infecciones crónicas (como la neurosífilis).
    • Complicaciones del SIDA u otros trastornos inmunitarios.

Los trastornos convulsivos afectan a cerca del 0,5% de la población y aproximadamente del 1,5 al 5,0% de la población puede presentar una convulsión en su vida. La epilepsia puede afectar a personas de cualquier edad.

Factores que pueden precipitar una crisis

Existen determinadas circunstancias que suelen relacionarse con la aparición de crisis, como son:

  • Emociones fuertes.
  • Ejercicio intenso.
  • Estímulos luminosos o acústicos intensos.
  • Fiebre.
  • Menstruación.
  • Alteraciones del ritmo sueño-vigilia, especialmente la privación de sueño.
  • Estrés físico o psíquico.
  • Alcohol.
  • Fármacos (ADT, barbitúricos, BZD…).

Sin embargo, la mayoría de los pacientes con epilepsia no presentan un factor precipitante de sus crisis que sea identificable.

Diagnóstico

El diagnóstico de la epilepsia y de los trastornos convulsivos requiere antecedentes de convulsiones recurrentes de cualquier tipo. Un examen físico (que comprende una revisión neuromuscular detallada) puede ser normal o puede mostrar funcionamiento cerebral anormal en relación con áreas específicas del cerebro.

Un electroencefalograma (EEG), una lectura de la actividad eléctrica del cerebro, puede confirmar la presencia de varios tipos de convulsiones. Éste puede, en algunos casos, indicar la ubicación de la lesión que está causando la convulsión. El EEG a menudo puede ser normal entre convulsiones, por lo que puede ser necesario efectuar un monitoreo prolongado con este procedimiento.

Los exámenes pueden abarcar diversas pruebas de sangre para descartar otras causas temporales y reversibles de las convulsiones, incluyendo:

  • Conteo sanguíneo completo(CSC).
  • Análisis bioquímico de la sangre.
  • Glucosa en sangre.
  • Pruebas de la función hepática.
  • Pruebas de la función renal.
  • Pruebas para enfermedades infecciosas.
  • Análisis del LCR (líquido cefalorraquídeo).

Los exámenes para determinar la causa y localización del problema pueden incluir procedimientos tales como:

Pronóstico

La epilepsia puede ser una condición crónica, de por vida. En algunos casos, sin embargo, la necesidad de medicamentos se puede reducir e incluso eliminar con el tiempo. Algunos tipos de epilepsia infantil se resuelven o mejoran con la edad. Un período de cuatro años sin convulsiones puede indicar la posibilidad de reducir o suspender los medicamentos.

La muerte o daño cerebral permanente a causa de las convulsiones es poco común pero puede ocurrir si la convulsión es prolongada o si se presentan dos o más convulsiones en un período corto (estado epiléptico). La muerte o el daño cerebral son, más a menudo, causados por la falta prolongada de respiración y la resultante muerte del tejido cerebral por falta de oxígeno. Existen algunos casos de muerte súbita e inexplicable en pacientes con epilepsia.

Si la convulsión ocurre mientras la persona está conduciendo u operando equipo peligroso, se pueden presentar lesiones serias, por lo cual estas actividades se deben restringir en personas con trastornos convulsivos mal controlados.

Es posible que las convulsiones poco frecuentes no restrinjan significativamente el estilo de vida de la persona, por lo que el trabajo, el estudio y la recreación no necesariamente se deben limitar.

Complicaciones

  • Convulsiones prolongadas o numerosas sin recuperación completa entre ellas (estado epiléptico).
  • Lesiones causadas por caídas, golpes o mordida autoinfligida.
  • Lesiones durante una convulsión mientras se está conduciendo u operando maquinaria.
  • Inhalación de líquido a los pulmones y consecuente neumonía por aspiración.
  • Daño cerebral permanente (accidente cerebrovascular u otro daño).
  • Dificultad de aprendizaje.
  • Efectos secundarios de los medicamentos.
  • Muchos medicamentos antiepilépticos producen defectos congénitos, por lo que las mujeres que desean quedar embarazadas deben informar a su médico con anterioridad para ajustarlos.
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Véase También

20px-Star of life2.svg.pngRecuerda que este no es un consultorio médico.

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