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Fiebre tifoidea

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Bacteria Salmonella typhi.

La fiebre tifoidea es una infección bacteriana que afecta el intestino y ocasionalmente el torrente sanguíneo. El germen que causa la tifoidea es una variedad humana singular de la salmonela, llamada Salmonella typhi. Las epidemias no son comunes.

El nombre de la enfermedad (fiebre tifoidea) le viene de su antigua confusión con el tifus exantemático, enfermedad rara actualmente, causada por un virus. De allí pasó a llamarse tifoidea (significa parecida al tifus).

Contenido

Historia

Hacia 430–426 antes de Cristo una devastadora pandemia, que algunos piensan que se debió a la fiebre tifoidea, mató un tercio de la población ateniense, incluyendo a su lider Pericles, poniendo fin a la Edad Dorada de Pericles.

El historiador Tucidides también contrajo la enfermedad pero el sobrevivió y pudo escribir sobre la pandemia. Sus escritos nos dan una pista sobre el origen. La causa de la pandemia ha sido discutida durante largo tiempo. La mayoría de los académicos piensa que se debió al tifus epidémico.

Un estudio de 2006 detectó secuencias de ADN similares a las de las bacterias causantes de la fiebre tifoidea. Otros cientificos se oponen a esta tesis, alegando numerosos errores metodologicos en el estudio del ADN dental. Pero sin duda, las duras condiciones de higiene durante el asedio del Ática debieron causar la epidemia.

A finales del siglo XIX, la tasa de mortalidad en Chicago alcanzó la tasa de 65 casos por 100.000 hab. El peor año fue 1891 cuando la tasa de de mortalidad por fiebre tifoidea fue de 174 casos por 100,000 hab.

La más notable portadora de la fiebre tifoidea fue Mary Mallon conocida como Typhoid Mary. En 1907, ella fue la primera portadora identificada y vigilada. Algunos creen que contagió la enfermedad a centenares de personas.

Esta asociada con a al menos 47 casos y tres muertes. Mary Mallon trabajaba como camarera en Nueva York. La autoridades encargadas de la salud pública la conminaron a que renunciara a su trabajo o a que se le extirpara la vesícula biliar. Dejo su trabajo pero volvió bajo un alias. Le descubrieron , la detuvieron y la sometieron a cuarentena después de otro brote de fiebre tifoidea.

En España la última gran epidemia se dió en Barcelona en 1914. La epidemia que causó 2.500 muertes se debió al agua de bebida contaminada procedente de Moncada.

La última epidemia de la que se tiene noticia tuvo lugar en la República Democrática del congo entre 2004-2005 ,la cual reportó más de 42.000 casos ,de los cuales murieron 214.

La 'Salmonella' 'typhi' fue descubierta en 1880 por el Patólogo Alemán Karl Joseph Ebert. Y en 1897, Almroth Edward Wright, desarrolló la primera vacuna.

Epidemiología

Con 16 -33 millones de casos estimados en el mundo, Causando entre 500,000 y 600,000 muertes, la OMS identifica la fiebre tifoidea como un problema serio de salud pública. Su incidencia es mayor en personas de edades comprendidas entre los 5 a 19 años de edad.

La enfermedad esta casi ausente en los países desarrollados , pero aún es frecuente en los países en desarrollo. Su prevalencia es frecuente en el suroeste de Asia, Asía central, algunos países de América del sur, y África Subsahariana.

Países como Chile, en América del sur han logrado en pocos años reducir eficazmente la incidencia, es así como en el año 2006 este país logro una tasa histórica de 1.2 cada 100.000 hab. En España la incidencia es escasa registrándose en 2004 una tasa de 0,25 casos por 100.000 hab.

Etiología

La bacteria Salmonella typhi se propaga por alimentos, agua y bebidas contaminadas. Después de su ingestión, la bacteria se propaga desde el intestino hasta los ganglios linfáticos del intestino, hígado y bazo por la sangre donde se multiplica.

La Salmonela puede infectar directamente la vesícula biliar a través del conducto hepático o extenderse a otras áreas del cuerpo por medio del torrente sanguíneo.

Los síntomas iniciales son generalizados e incluyen: fiebre, malestar general y dolor abdominal. A medida que avanza la enfermedad, la fiebre aumenta (por encima de 39,5° C/103° F) y la diarrea se hace más frecuente. Se observa debilidad, fatiga profunda, delirio, y aspecto de malestar general agudo de aparición repentina.

Una erupción cutánea, característica solamente de la tifoidea y llamada "manchas rosas", aparece en la mayoría de los casos. Estas manchas son pequeñas, de color rojo oscuro, planas (0,64 cm - 1/4 ') y aparecen especialmente sobre el abdomen y tórax. Típicamente, en los niños la enfermedad es menos grave y con menos complicaciones que en los adultos.

Algunas personas pueden convertirse en portadores de la bacteria Salmonella typhi y continuar expulsando la bacteria en sus heces por años, diseminando la enfermedad, como es el caso de la fiebre "María tifoidea (Typhoid Mary )" en Nueva York hace más de cien años.

Anatomía Patológica

Es típica la hiperplasia de las placas de Peyer con necrosis y descamación del epitelio que las recubre y producción de úlceras. Puede haber hemorragias; perforación, ya que la lesión inflamatoria penetra hasta la muscular y la serosa del intestino.

Los ganglios linfáticos mesentéricos, el hígado y el bazo están hiperémicos y generalmente muestran áreas de necrosis focal. El hallazgo predominante es la hiperplasia del tejido reticuloendotelial con proliferación de mononucleares.

También puede observarse inflamación en forma de abscesos localizados, neumonía, artritis séptica, osteomielitis, pielonefritis y meningitis.

Contagio

Los gérmenes tifoideos se eliminan en las heces y en cierta medida, en la orina de las personas infectadas. Los gérmenes se contagian ingiriendo agua o comidas contaminadas por heces de personas infectadas.

Los síntomas generalmente aparecen entre una y tres semanas después de la exposición.

Síntomas

  • Dolor de cabeza severo.
  • Fiebre.
  • Pérdida del apetito.
  • Incomodidad general, inquietud o malestar general.
  • Salpullido (manchas rosa) sobre la parte baja del tórax y abdomen durante la segunda semana de fiebre.
  • Sensibilidad abdominal.
  • Estreñimiento, después diarrea.
  • Heces con sangre.
  • Lentitud, inactividad, letargo.
  • Fatiga.
  • Debilidad.
  • Sangrado nasal.
  • Escalofríos.
  • Delirio.
  • Confusión.
  • Agitación.
  • Alteraciones del estado de ánimo.
  • Dificultad para fijar la atención (falta de atención).
  • Alucinaciones.

Diagnóstico

  • Aumento en el conteo de glóbulos blancos en la sangre.
  • Cultivo de sangre durante la primera semana de la fiebre: puede revelar la bacteria Salmonella typhi.
  • Cultivo de heces.
  • Examen ELISA de la orina: puede indicar antígeno Vi específico para la bacteria.
  • Conteo de plaquetas: plaquetas bajas.
  • Estudio anticuerpo fluorescente: indica antígeno Vi, específico para tifoidea.

Pronóstico

Con tratamiento, la enfermedad tiende a ceder en dos a cuatro semanas. El resultado es probablemente bueno con tratamiento a tiempo, pero es posible que no sea tan bueno si se presentan complicaciones. Los casos en niños son más leves, mientras que en ancianos son más debilitantes. Se puede presentar una recaída si el tratamiento no ha erradicado totalmente la infección.


Complicaciones

Prevención

Los principales son controlar a los manipuladores de alimentos y a la conservación de la comida. También tratar adecuadamente las aguas residuales para evitar la contaminación de las aguas de consumo y la educación sanitaria de la población. Las medidas individuales son fundamentales:

  • Higiene básica, como lavarse las manos antes de comer.
  • No comer alimentos preparados en puestos callejeros.
  • No tomar bebidas con hielo.
  • Abstenerse de tomar infusiones o té en lugares que no gocen de su confianza, a no ser que se hayan tratado correctamente o se hayan preparado con agua mineral.
  • No ingerir productos lácteos, excepto si está completamente seguro de que han sido pasteurizados.
  • Las verduras y hortalizas han de consumirse cocidas y cuando aún estén calientes. Si prefiere consumirlas crudas, debe sumergirlas previamente, durante al menos cinco minutos, en una solución de agua potable clorada con cuatro gotas de lejía de una concentración de 50 gramos de cloro por litro.
  • La fruta debe ser lavada antes de pelarla.
  • Los pescados y mariscos no deben consumirse crudos; deben ser hervidos al menos durante diez minutos antes de su consumo.
  • La administración de vacunas no evita completamente el riesgo de padecer la enfermedad.

Vacunas

Actualmente hay tres vacunas disponibles contra la fiebre tifoidea

  • Vacuna celular inactivada, de uso parenteral: Constituida por bacterias muertas. Se debe administrar en dos dosis dentro de las 4 semanas. La protección se logra a las 5 semanas después de completada la vacunación. Se ha demostrado entre un 51-66% de pretección. La duración de la protección es de 3 años. Reacciones adversas, esta vacuna es muy reactogénica y los efectos secundarios son de tal intensidad que interfieren con las actividades normales en un 20% de los vacunados. No debe administrarse durante el embarazo ni en pacientes con un cuadro infeccioso importante.
  • Vacuna celular, viva atenuada, de uso oral: Se administra en 3-4 dosis en el plazo de una semana. Confiere protección después de 7 días de administrada. Duración de la inmunidad 5 a 6 años. Protección variable, los estudios efectuados muestran una protección que va del 96% a un 42%. Reacciones adversas, pocas reacciones adversas que aparecen en el 1% de los vacunados. Por ser una vacuna viva, no debe aplicarse en pacientes inmunodeficientes, embarazadas, niños menores de 3 meses y pacientes con gastroenteritis.
  • Vacuna acelular de uso parenteral: El principio activo es un antígeno polisacárido extraido de la cápsula de una cepa de S. typhi. Se administra en una sola dosis. No debe utilizarse en menores de 5 años por su escasa inmunogenicidad. Produce una protección entre el 60 y 72%, al menos durante un año. Otorga protección después de 7 días de administrada. Reacciones adversas, esta vacuna es de baja reactogenicidad y es bien tolerada.
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Véase También

20px-Star of life2.svg.pngRecuerda que este no es un consultorio médico.

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