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Piel

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La piel es nuestro órgano más grande. Si la piel de un varón adulto típico de 150 libras (68 kilogramos) fuera estirada, cubriría unas 2 yardas cuadradas (1,7 metros cuadrados) y pesaría unas 9 libras (4 kilogramos). La piel protege la red de músculos, huesos, nervios, vasos sanguíneos y todo lo que hay dentro de nuestro cuerpo. Nuestros párpados tienen la piel más fina y las plantas de los pies, la más gruesa.

La piel es esencial para la supervivencia de una persona. Forma una barrera que impide que substancias y microorganismos nocivos penetren en el cuerpo. Protege a los tejidos corporales contra lesiones.

La piel controla también la pérdida de líquidos fundamentales para la vida como la sangre y el agua, nos ayuda a regular la temperatura corporal a través de la transpiración y nos protege de los rayos ultravioletas nocivos del sol. Sin las células nerviosas en nuestra piel, no podríamos sentir calor, frío u otras sensaciones. El músculo erector del pelo se contrae para que los vellos en nuestra piel se pongan derechos cuando tenemos frío o sentimos miedo.

Cada pulgada cuadrada de piel contiene miles de células y cientos de glándulas sudoríparas, glándulas sebáceas, terminaciones nerviosas y vasos sanguíneos. La piel está formada por tres capas: la epidermis, la dermis y el tejido subcutáneo.

Contenido

Estructura

Epidermis

La capa superior de la piel, la epidermis, es la capa externa, que provee resistencia y protección. Tiene el espesor de una hoja de papel en la mayor parte del cuerpo. La epidermis tiene cuatro capas de células que se descaman y renuevan constantemente. En estos cuatro planos hay tres tipos especiales de células:

  • Los melanocitos producen melanina, el pigmento que le da color a la piel. Todas las personas tienen aproximadamente la misma cantidad de melanocitos; las personas de piel más oscura producen más melanina. La exposición a la luz solar aumenta la producción de melanina, razón por la cual las personas se broncean o desarrollan pecas.
  • Los queratinocitos producen queratina, un tipo de proteína que es un componente básico del cabello y las uñas.
  • Las células de Langerhans ayudan a proteger al cuerpo contra infecciones.

Como las células en la epidermis son reemplazadas por completo cada 28 días, los cortes y lastimaduras cicatrizan rápidamente.

Capas de la Epidermis

  • Estrato Córneo (Stratum Corneum): Su espesor es muy variable. La capa superior de la piel es un epitelio estratificado (estrato no celular de láminas planas) formadas por keratina y que constituye una capa dura que repele el agua. Estas láminas se pierden como escamas en cantidades que oscilan entre 6 y 14 g diarios. Esta capa actúa como una barrera que provee protección mecánica y química.
  • Estrato lúcido (Stratum lucidum): Está formado por una delgada capa de células aplanadas, eosinófilas e hialinas que se ubican por debajo de la capa córnea, aporta elasticidad en los puntos de estrés mecánico particularmente intensos, como ser la palma de las manos o la planta de los pies, donde se encuentra engrosada.
  • Estrato granuloso (Stratum Granulosum): Capa de células planas poligonales con núcleo central, que conforman una sustancia aceitosa que determinan que las capas subyacentes se nutran y sirvan como barrera de los fluidos corporales.
  • Estrato espinoso (Stratum Spinosum): Hasta 8 capas de células poligonales, cuboides cada vez más planas que se ubican unas encima de las otras. Se encuentran conectadas por puentes intercelulares espinosos. Los espacios intersticiales contienen fluido linfático.
  • Estrato basal (Stratum basale): Está constituido por células prismáticas o cuboides ligeramente aplanadas, que reposan sobre una lámina basal que limita la dermis con la epidermis. Es la responsable de la renovación de ésta última y participa del intercambio celular molecular entre los dos tejidos. Se estima que la epidermis se renueva en un período de entre 20 y 30 días.

Dermis

Por debajo de la epidermis se encuentra la siguiente capa de nuestra piel, la dermis, que está formada por vasos sanguíneos, terminaciones nerviosas y tejido conectivo. La dermis nutre a la epidermis.

Sin determinadas moléculas en la dermis, nuestra piel no podría estirarse cuando nos inclinamos ni volver a su posición cuando nos enderezamos. Estos dos tipos de moléculas, colágeno y elastina, se combinan en fibras en la dermis para facilitar el movimiento. El colágeno es resistente y difícil de estirar y la elastina, como su nombre lo indica, es elástica. En las personas mayores, parte de las fibras que contienen elastina desaparecen, por lo que la piel luce arrugada.

La dermis también contiene las glándulas sebáceas de la persona. Estas glándulas, que rodean y se vacían en los folículos pilosos y poros, producen un aceite denominado sebo que lubrica la piel y el cabello. Las glándulas sebáceas se encuentran mayormente en la piel del rostro, la parte superior de la espalda, en los hombros y el pecho.

La mayor parte del tiempo, las glándulas sebáceas producen la cantidad adecuada de sebo. A medida que el cuerpo de la persona comienza a madurar y a desarrollarse durante la adolescencia, las hormonas estimulan las glándulas sebáceas para que produzcan más sebo. Esto produce acné cuando los poros se tapan por exceso de sebo y demasiadas células muertas. Más adelante en la vida, estas glándulas producen menos sebo, lo que contribuye a la sequedad de la piel.

Tejido subcutáneo

La capa inferior de nuestra piel, el tejido subcutáneo, está formada por tejido conectivo, glándulas sudoríparas, vasos sanguíneos y células que almacenan grasa. Este plano ayuda a proteger el cuerpo contra golpes y otras lesiones y ayuda a mantener la temperatura corporal.

Existen dos tipos de glándulas productoras de sudor. Las glándulas ecrinas están presentes en todo el cuerpo, aunque predominan en la frente, las palmas de las manos y las plantas de los pies. Al producir sudor, estas glándulas ayudan a regular la temperatura corporal y los productos de desecho se excretan a través de ellas.


El otro tipo de glándulas productoras de sudor, las glándulas apocrinas, se desarrollan en la pubertad y se concentran en las axilas y la región púbica. El sudor de las glándulas apocrinas es más espeso que el producido por las glándulas ecrinas. Si bien este sudor es inodoro, cuando se mezcla con las bacterias en la superficie de la piel puede causar olor corporal. Un adulto sano, normal, secreta 1 pinta (medio litro, más o menos) de sudor diariamente, aunque la cantidad podría aumentar por la actividad física, fiebre o temperatura ambiental alta.

Tipos de piel

Se pueden utilizar diferentes criterios para clasificar la piel. Una de las más aceptadas se basa en la naturaleza de la emulsión que se forma sobre la superficie corporal entre las moléculas lipídicas y acuosas cutáneas o externas, denominada manto hidrolipídico o emulsión epicutánea. No obstante, existen otros factores, sobre todo fisiológicos, relacionados con las características y el comportamiento de la superficie externa de la piel. Se puede clasificar:

Según la epidermis

  • Piel gruesa: Aquella que posee un estrato córneo bien desarrollado. La suelen presentar personas expuestas de forma crónica al sol, ya que uno de sus efectos es la hiperqueratosis (engrosamiento del estrato córneo). Su aspecto es tosco, con los poros dilatados y de color opaco amarillento. Es una epidermis gruesa y queratinizada, con un aspecto amarillento debido a la queratina.
  • Piel delgada: Posee una capa córnea fina. Propia de mujeres y de zonas corporales cubiertas. Presenta una superficie uniforme, con poros poco visibles y de color sonrosado traslúcido.

Según la dermis

La firmeza, elasticidad y capacidad de recuperación de la piel, dependen básicamente de las características de la dermis. Se puede dividir en:

  • Piel tónica: Es aquella que presenta tensión y elasticidad.
  • Piel flácida: Aquella que ha perdido la elasticidad y la capacidad de recuperación después de someterse a una deformación. Presenta estas características pieles envejecidas e incluso pieles jóvenes que han sufrido un adelgazamiento brusco o ciertas enfermedades.

Según las secreciones

La emulsión epicutánea o manto hidrolipídico es la emulsión formada por el agua procedente de las glándulas sudoríparas y el ambiente, junto con los lípidos de las glándulas sebáceas y de la capa córnea. Es una película que recubre el estrato córneo, ayudando al mantenimiento de la función de barrera. Según la fase contínua de la emulsión resultante, se forman emulsiones de fase externa acuosa (O/W) u oleosa (W/O), en función de los cuales clasificaremos los distintos tipos de piel en:

Piel Piel Piel
Tipo de emulsión O/W O/W W/O
Epidermis Fina Normal Gruesa
Secreción sebácea Escasa Media Alta
Tamaño de poro Pequeño Normal Grande


La composición y tipo de manto hidrolipídico dependen de factores:

  • Constitucionales: Inherentes al individuo.
  • Localización corporal: Por ejemplo, la frente es la localización más rica en glándulas cutáneas, mientras en las piernas la secreción sebácea es muy escasa.
  • Edad: Al envejecer se produce un descenso en los niveles de secreción sebácea y el estrato córneo se vuelve más seco y tiende a agrietarse.
  • Sexo: Existe una influencia de la hormonas sexuales sobre las secreciones.
  • Ambientales: Agentes ambientales externos pueden modificar el aspecto de la piel.


Piel grasa

Este tipo de piel presenta una mayor actividad de las glándulas sebáceas. Tiende a constituir emulsiones con la fase continua formada por lípidos, dando lugar a una emulsión epicutánea de fase externa oleosa. Se distinguen varios tipos de piel grasa con distintas características:

  • Piel grasa seborreica: Este tipo de piel se presenta, principalmente, en individuos de raza latina.
  • Piel grasa deshidratada: Se desarrolla cuando la secreción sebácea modifica su composición cualitativa, disminuyendo la proporción de lípidos hidrófilos. En estas condiciones la emulsión epicutánea no se forma o es insuficiente para proporcionar una adecuada protección, ya que disminuye el agua retenida al evaporarse ésta con más facilidad y , por tanto, la piel se deshidrata.
  • Piel grasa asfíctica: Es una piel que ha alcanzado este estado por la utilización errónea de productos cosméticos. Por ejemplo, el empleo de productos demasiado astringentes que cierran los poros provoca una alteración en la composición de la secreción sebácea, originando la producción de grasa solidificada que, por la hipertrofia de la capa córnea, tiene dificultades en salir al exterior. Ello origina la aparición de quistes sebáceos o quistes de millium.

Características de los distintos tipos de pieles grasas:

Seborreica Deshidratada Asfíctica
Aspecto Brillante Brillante pero opaca Brillante en zonas seborreicas.Mate y marchito en zonas no seborreicas
Textura Untuosa Áspera Ligeramente áspero en zonas no seborreicas.Algo untuoso en zonas seborreicas
Superficie Cérea (sin escamas) Escamosa Descama según zonas
Poros Perceptibles, abiertos (espinillas) Perceptibles, abiertos (zona central de la cara) Cerrados, con quistes sebáceos y comedones
¿Resiste el jabón? Si No No, especialmente los astringentes
¿Cómo se broncea? Rápida y uniformemente Bien, pero con manchas y se congestiona Pigmentación anormal, aparición de manchas
¿Resiste a los cambios climáticos? Si No Si/No

Piel seca

La piel seca presenta una emulsión del manto epidérmico de fase externa acuosa (O/W). Una correcta función barrera presupone una superficie cutánea lisa, flexible, sin fisuras, sin grietas y con una descamación imperceptible. Las pieles secas se desarrollan como consecuencia de una disminución en el contenido de agua del estrato córneo, dificultando dicha función barrera.

Esta hidratación del estrato córneo depende de muchos factores, tanto internos como externos.La sequedad cutánea se caracteriza por presentar aspereza, descamación, pérdida de flexibilidad y elasticidad, grietas e hiperqueratosis.La pérdida de agua puede deberse a: Disfunciones fisiológicas:

  • Disminución de la secreción sebácea o alipia. Supone la deshidratación de las capas córneas superficiales y propicia una alteración de la función barrera por parte de los agentes externos.
  • La falta de precursores (filagrina) de las moléculas hidroscópicas que constituyen el factor de hidratación natural (FHN) de los corneocitos. Como consecuencia aparecen sequedad y aspereza cutánea que dificultan la función barrera.
  • La escasez y alteración de los lípidos que forman las membranas córneas y la sustancia cementante intercorneal, puede incrementar la pérdida de agua y causar aspereza y sequedad.
  • Existen patologías cutáneas, como ictiosis, psoriasis, xerosis o dermatitis seca, ligadas a una hiperqueratosis y que son causa de deshidratación, sequedad, descamación y aspereza en el estrato córneo.

Agentes externos:

  • El calor seco intenso y persistente, provoca una pérdida de agua que modifica la fase acuosa de la emulsión epicutánea reduciendo el entorno acuoso de las sustancias higroscópicas del factor natural de hidratación (FHN) y eliminando las láminas de agua que forman parte de la sustancia lipídica cementante entre las células corneales.
  • El frío puede afectar las actividades enzimáticas que transforman los aminoácidos precursores de las sustancias que forman el FHN.
  • El exceso de radiación UV puede dañar las proteínas córneas y los lípidos lábiles. A largo plazo produce hiperqueratosis que se manifiesta con sequedad y aspereza cutánea.
  • La utilización continuada de jabones y detergentes puede provocar una pérdida de los lípidos superficiales, por lo que desaparece la emulsión epicutánea y produce un resecamiento de la epidermis. También es posible una eliminación de parte de los lípidos cementantes empeorando los signos de la sequedad.
  • Los productos alcalinos pueden bloquear la capacidad tampón del estrato córneo y provocar la pérdida de la acidez fisiológica característica de la capa córnea.

La sequedad cutánea puede ser ocasional o crónica. La piel seca constitucional se caracteriza por ser gruesa, áspera y rugosa al tacto, con una descamación anormal. Presenta poca tolerancia a los agentes externos. El síntoma acompañante más frecuente es el prurito, que se atribuye a una alteración en el umbral sensorial o la penetración de irritantes a través de un estrato córneo anormal. Es frecuente en personas ancianas o con dermatitis atópica.

Dentro de las pieles secas ocasionales o temporales se encuentran principalmente las pieles secas alipídicas y las pieles secas deshidratadas.

Las pieles alipídicas se caracterizan por una disminución del nivel lipídico en la secreción sebácea, ocasionando la deshidratación de la capa córnea por una menor protección de la emulsión epicutánea. Estas pieles suelen presentar:

  • Color blanco rosado.
  • Espesor fino.
  • Aspecto mate y marchito.
  • Poros cerrados e imperceptibles a simple vista.
  • Tacto áspero.
  • Fácil descamación.
  • Tendencia a presentar arrugas.
  • Resiste muy mal los cambios climáticos.
  • Las glándulas sebáceas y sudoríparas se encuentran disminuidas de volumen.
  • Toleran mal los jabones.
  • Se broncea con dificultad.
  • No suele tener comedones.
  • Pérdida de elasticidad.
  • La sensibilidad a los agentes externos favorece la aparición de rojeces y descamaciones.

Las pieles deshidratadas deben su sequedad a un déficit de agua en el estrato córneo. Los agentes externos favorecen la eliminación del agua superficial conduciendo a un resecamiento y mayor descamación córnea. Sus características son:

  • Tacto áspero.
  • Piel con espesor fino.
  • Aspecto mate, sin brillo.
  • Gran tendencia a las arrugas y a que se infecten los poros (granos).
  • Tolera muy mal los jabones.
  • Broncea difícilmente.
  • Fácil descamación.
  • Mala adaptabilidad a los cambios climáticos.
  • Piel muy sensible, que se irrita con facilidad
  • Sensación de tirantez.
  • No suele presentar comedones.


Piel normal

Es aquella cuyo manto hidrolipídico se halla correctamente formado, con una cantidad de lípidos idónea y constituyendo una emulsión de fase externa acuosa (O/W) o de fase externa oleosa(W/O), bien constituida. La funsión barrera no presenta ninguna alteración y la hidratación cutánea presenta una normalidad absoluta. Sus características son:

  • Color rosado uniforme.
  • Tacto muy suave, aterciopelado. Propio de pieles jóvenes.
  • Espesor fino.
  • Lisa, sin arrugas y elástica.
  • Flexibe, tónica.
  • Bien irrigada.
  • Poros cerrados y pequeños.
  • No hay presencia de aspectos poco estéticos como manchas, poros abiertos o líneas tirantes.
  • No hay brillo grasiento.
  • Tiene una superficie lubricada y humedecida.
  • Presenta una buena tolerancia a los jabones.
  • Broncea al sol en exposiciones normales y controladas.
  • Resiste bien los cambios de temperatura.

Hay situaciones que según la localización la piel es seca y grasa, ya que la distribución de las glándulas sebáceas y suduríparas no es homogénea. En esta situación intermedia, se admite la clasificación de piel mixta como estado fisiológico cutáneo que altera las características de piel seca y piel grasa, en unas condiciones de normalidad.

Piel sensible

Es toda aquella que tiene un umbral de tolerancia inferior al de una piel normal, es decir, reacciona frente a estímulos alos que una piel normal no recciona, sufre sensaciones de incomodidad como calor, tirantez, enrojecimiento o prurito, y es frágil, clara y sujeta a rojeces difusas y/o patologías(Acné, dermatitis atópica). En el estrato córneo de estas pieles aparecen una serie de cambios:

  • Eliminación de lípidos.
  • Eliminación de sustancias solubles celulares y agua.
  • Desnaturalización y desdoblamiento de proteínas.
  • Descamación.
  • Cambios en el contenido detectable de enzimas.
  • Engrosamiento de la capa córnea.

Estos cambios originan la pérdida de la función barrera, que perjudica la resistencia a la penetración de microorganismo o sustancias extrenas, y una pérdida de la elasticidad, que origina pequeñas fisuras y descamación, facilitando la penetración de sustancias agresivas e irritantes, aumentando la posibilidad de desencadenar reacciones alérgicas.

La piel sensible debe su alta reactividad a la protección cutánea insuficiente, a la hiperreactividad alérgica y a problemas microcirculatorios.

Funciones de la piel

  • Protección: Protege nuestro cuerpo del mundo exterior. Por ejemplo de los traumatismos.
  • Termoregulación: Regula la temperatura constante de 37 grados que el individuo necesita. Por ello se le da el nombre de corazón periférico.
  • Sensibilidad: Por esta función es que sentimos calor, frió, etc. Por ello se le da el nombre de cerebro periférico.
  • Depósito: Es un reservorio de múltiples sustancias como: minerales, sustancias grasas, sustancias orgánicas, hormonas, vitaminas, etc.
  • Emuntorio: Es la eliminación de distintas sustancias a través del sudor y la secreción sebácea.
  • Antimicrobiana: Es la primera gran defensa del organismo y actúa como una barrera natural. Si esta barrera se rompe se producen las infecciones.
  • Melanogena: En la capa basal de la epidermis se encuentran las células melanogenas, que producen la melanina, que es la que da las distintas tonalidades a la piel. Estos pigmentos nos protegen de los rayos solares. Los albinos no tienen pigmentos, por ello deben evitar el sol, que les producirán quemaduras importantes y pueden derivar en cáncer de piel. La pigmentación se intensifica en el verano y disminuye en el invierno. Las pieles blancas y sensibles de personas rubias, pelirrojas y de los niños, se debían proteger con bronceadores en el verano que contengan filtro y pantalla solar.
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Véase También

20px-Star of life2.svg.pngEste no es un consultorio médico.

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