Blog de medicina, noticias médicasAgregar a FavoritosCompartir en Facebook

Trastorno bipolar

De Información médica en Ferato, enciclopedia de la salud en español.
Saltar a: navegación, buscar
20100910 mgb Trastorno bipolar .jpg

El trastorno afectivo bipolar (TAB), también conocido como trastorno bipolar y antiguamente como psicosis maníaco-depresiva, es una afección que implica períodos de estado de ánimo irritable o elevado (manía), alternando con períodos de depresión. Se origina en un desequilibrio eletroquímico de los neurotransmisores.

La persona que sufra este trastorno oscilará entre la alegría y la tristeza de forma más marcada que quién no lo padece.

Contenido

Historia

Durante casi un milenio después de la caída del Imperio Romano, la hipótesis humoral de los griegos se impuso como la teoría de la causa de la depresión y la manía. La hipótesis humoral afirmaba que la "melancolía" (depresión) era causada por un fluido corporal, conocido como la «bilis negra», mientras que la "manía" (locura) fue causada por otro fluido llamado entonces «bilis amarilla».

Durante el siglo II A. D. Soranus de Ephedrus (98-177 A. D.) describía a la manía y a la melancolía como distintas enfermedades con etiologías separadas, sin embargo, él reconocía que «muchos otros consideran a la melancolía una forma de la enfermedad llamada manía».

Los primeros escritos que describen la relación entre manía y melancolía se atribuyen a Areteo de Capadocia. Areteo fue un médico y filósofo ecléctico, que vivió en Alejandría entre los años 30 y 150 A. D. (Roccatagliata 1986; Akiskal 1996). Aretaeus es reconocido como el autor de los antiguos textos sobrevivientes donde se da un concepto unificado de la enfermedad maniaca-depresiva, viendo ambos, melancolía y manía como si tuvieran un origen común en la «bilis negra» (Akiskal 1996; Marneros 2001). Según Areteo, la manía es un aumento de la melancolía y debe entenderse como el polo opuesto a la melancolía. Su concepto del continuum del ánimo bipolar es aún más amplio que el actual, englobando incluso los trastornos esquizo-afectivos y la psicosis.

El enciclopedista chino Gao Lian (c. 1583) describe el trastorno en su libro Ocho tratados sobre el arte de vivir (遵生八笺, Ts'un-sheng pa-chien). En los siglos XVII y XVIII fueron fundamentalmente el anatomista de Oxford Thomas Willis, Giovanni Battista Morgagni, de Padua, y Anne Charles Lorry, de París quienes descubrieron los episodios repetitivos de manía y depresión a largo plazo.

La conceptualización psiquiátrica contemporánea de la enfermedad maníaco-depresiva es usualmente fechada cerca de 1850. El 31 de enero de 1854, Jules Baillarger describió a la Academia de Medicina del Imperio Francés una enfermedad mental de dos fases que causa oscilaciones entre la manía y la depresión. Dos semanas después, el 14 de febrero, Jean-Pierre Falret presento una descripción a la Academia de lo que era esencialmente el mismo trastorno. Esta enfermedad fue designada como folie circulaire (locura circular) por Falret, y como folie à double forme (locura de forma dual) por Baillarger (Sedler 1983).

Emil Kraepelin (1856-1926), un psiquiatra alemán, considerado por muchos (incluyendo Hagop Akistal) como el padre de la conceptualización moderna de trastorno bipolar, fue quien categorizó y estudió el curso natural de pacientes bipolares que no estaban siendo tratados, tiempo antes de que se descubrieran los estabilizadores del humor. Al describir a estos pacientes en 1902, él acuñó el término "psicosis maníaco-depresiva". Notó que sus pacientes bajo observación tenían unos intervalos de enfermedad, maníaca o depresiva, y generalmente después venían intervalos libres de síntomas en los que el paciente podía funcionar normalmente.

Después de la segunda guerra mundial, el psiquiatra Dr. John Cade, en el Hospital Bundoora ubicado en Melbourne, Australia, estaba investigando los distintos compuestos que utilizaban los pacientes veteranos que tienen la enfermedad. En 1948, el Dr. Cade descubrió que el carbonato de litio podía ser usado como un tratamiento eficiente para las personas que padecen la enfermedad. Éste fue el primer compuesto o droga que demostró ser eficiente en el tratamiento de cualquier condición psiquiátrica. El descubrimiento fue quizás el inicio de los tratamientos farmacológicos ocupados en la psiquiatría. Este descubrimiento precedió al de los tratamientos con fenotiazinas para la esquizofrenia, y el descubrimiento del tratamiento con benzodiazepina para los estados de ansiedad, por cuatro años.

El término "enfermedad manico-depresiva" apareció por primera vez en 1958. La actual nosología, trastorno bipolar, se volvió popular sólo recientemente, y algunos individuos prefieren la terminología antigua debido a que provee de una mejor descripción de una enfermedad multidimensional que continuamente cambia.

Etiología

El trastorno bipolar afecta por igual a hombres y mujeres, y generalmente aparece entre los 15 y 25 años. La causa exacta se desconoce, pero se presenta con mayor frecuencia en parientes de personas que padecen dicho trastorno.

En la mayoría de las personas con trastorno bipolar, no hay una causa clara para los episodios maníacos o depresivos. Los siguientes factores pueden desencadenar un episodio maníaco en personas que son vulnerables a la enfermedad.

Patogenia

La fisiopatología y sus mecanismos subyacentes son pocos entendidos para el trastorno bipolar. La evidencia de los estudios preclínicos hasta ahora publicados sugieren que pueda compartir algunos mecanismos biológicos con la epilepsia. Se ha planteado que exista un desequilibrio entre aminoácidos excitadores, fundamentalmente glutamatos, y los inhibidores, principalmente el ácido γ-aminobutírico y la disfunción de las bombas de cationes como las bombas de sodio y calcio que explica la patogenia del trastorno bipolar y otras patologías como la epilepsia.


Clasificación

Tipos de trastorno bipolar:

  • Trastorno bipolar tipo I: La persona ha tenido al menos un episodio completo de manía con períodos de depresión grave. En el pasado, el trastorno bipolar I se denominaba depresión maníaca.
  • Trastorno bipolar tipo II: La persona nunca ha experimentado un episodio maníaco completo y en su lugar presentan períodos de hipomanía (niveles elevados de energía e impulsividad que no son tan extremos como los síntomas de la manía). Dichos períodos hipomaníacos alternan con episodios de depresión grave.
  • Ciclotimia: Una forma leve de trastorno bipolar implica fluctuaciones en el estado de ánimo menos severas con períodos de hipomanía y depresión leve. Es posible que las personas con trastorno bipolar tipo II o ciclotimia sean diagnosticadas erróneamente como pacientes que padecen únicamente depresión.


Síntomas

La fase maníaca puede durar de días a meses y puede abarcar los siguientes síntomas:

  • Agitación o irritación.
  • Autoestima elevada (delirios de grandeza, creencias falsas en habilidades especiales)
  • Poca necesidad de sueño.
  • Estado de ánimo notoriamente elevado.
    • Hiperactividad.
    • Incremento de la energía.
    • Falta de autocontrol.
    • Pensamientos apresurados.
  • Compromiso exagerado en las actividades.
  • Control deficiente del temperamento.
  • Comportamientos imprudentes.
    • Incurrir en excesos de comida, bebida y/o consumo de drogas.
    • Deterioro de la capacidad de discernimiento.
    • Promiscuidad sexual.
    • Hacer gastos exagerados.
  • Tendencia a distraerse fácilmente.

Estos síntomas de manía se observan con el trastorno bipolar I. En las personas con trastorno bipolar II, los episodios hipomaníacos implican síntomas similares que son menos intensos.


La fase depresiva de ambos tipos de trastorno bipolar incluye los siguientes síntomas:

  • Estado de ánimo bajo diariamente.
  • Dificultad para concentrarse, recordar o tomar decisiones.
  • Trastornos en la alimentación.
    • Pérdida del apetito y pérdida de peso.
    • Consumo exagerado de alimentos y aumento de peso.
  • Fatiga o desgano.
  • Sentimiento de desesperanza y/o culpa y falta de valor.
  • Pérdida de la autoestima.
  • Tristeza permanente.
  • Pensamientos frecuentes acerca de la muerte.
  • Trastornos del sueño.
  • Pensamientos suicidas.
  • Apatía por las actividades que alguna vez fueron placenteras.
  • Aislamiento de los amigos.

Existe un alto riesgo de suicidio con el trastorno bipolar. Estando en cualquiera de las dos fases, los pacientes pueden abusar del alcohol u otras sustancias, lo cual puede empeorar los síntomas.

Algunas veces, hay una superposición entre las dos fases. Los síntomas maníacos y depresivos se pueden presentar juntos o uno detrás de otro en lo que se denomina estado mixto.


Diagnóstico

Un diagnóstico del trastorno bipolar implica la consideración de muchos factores. El médico puede efectuar todas o algunas de las siguientes recomendaciones:

  • Preguntar acerca de los antecedentes familiares, en particular si alguien de la familia tiene o ha experimentado el trastorno bipolar.
  • Preguntar acerca de las fluctuaciones del estado de ánimo recientes y el tiempo durante el cual las ha experimentado.
  • Observar el comportamiento y el estado de ánimo.
  • Llevar a cabo un examen completo para identificar o descartar causas físicas de los síntomas.
  • Solicitar pruebas de laboratorio para verificar problemas de tiroides o niveles de drogas.
  • Hablar con los miembros de la familia para discutir sus observaciones acerca del comportamiento suyo.
  • Elaborar la historia clínica, incluyendo cualquier problema médico que usted tenga y cualquier medicamento que esté tomando

Nota: El consumo de sustancias psicoactivas puede ser responsable de algunos síntomas, aunque esto no descarta el trastorno bipolar afectivo. La drogadicción también puede ser en sí un síntoma del trastorno bipolar.


Pronóstico

Los medicamentos estabilizadores del estado de ánimo pueden ayudar a controlar los síntomas del trastorno bipolar. Sin embargo, los pacientes a menudo necesitan ayuda y apoyo para tomarlos apropiadamente y para garantizar que cualquier episodio maníaco-depresivo se trate tan pronto como sea posible.

Algunas personas suspenden el medicamento tan pronto se sienten mejor o porque quieren experimentar la productividad y creatividad asociada con la manía. Aunque estos estados maníaco iniciales pueden hacer sentir bien, la descontinuación de los medicamentos puede tener consecuencias muy negativas.

El suicidio es un riesgo real tanto durante el estado de manía como durante la depresión, por lo que los pensamientos, ideas y gestos suicidas en personas con trastorno bipolar afectivo requieren atención de emergencia inmediata.


Complicaciones

Suspender o tomar medicamentos de manera inadecuada puede llevar a que los síntomas se presenten de nuevo, así como las siguientes complicaciones:

  • Alcoholismo y/o drogadicción como una estrategia para "automedicarse".
  • Las relaciones personales, laborales y financieras pueden verse afectadas.
  • Pensamientos y comportamientos suicidas.
  • El tratamiento de esta enfermedad es un reto y los pacientes, amigos y familiares deben ser conscientes de los riesgos que supone descuidar el tratamiento del trastorno bipolar.
40px-Books-aj.svg aj ashton 01.svg.png
Véase También

20px-Star of life2.svg.pngEste no es un consultorio médico.

Consulta siempre a tu doctor o profesional médico. La medicina no es una ciencia exacta y pueden existir distintas versiones y opiniones sobre un mismo tema, nosotros no favorecemos ninguna opinión sobre otra, solamente te presentamos las opciones para que hagas tus propias decisiones mejor informado/a. No te automediques.