Hipoglucemia

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(Redirigido desde «Baja de azúcar»)
Control de la glicemia.

Hipoglucemia es el nombre que se da a la situación en la que la concentración de glucosa en sangre es más baja de lo normal. Se desarrolla más frecuentemente en gente que se está administrando insulina o medicamentos hipoglucemiantes para tratar una diabetes.

Cuando la cantidad de glucosa a disposición del organismo es escasa, aparece una falta de energía.

Etiología

En términos generales, la hipoglucemia resulta de dos factores:

  • Un exceso de insulina activa en el cuerpo.
  • Una respuesta fisiológica correctiva que es imperfecta.

Normalmente, el glucagon y la adrenalina son dos hormonas responsables de mantener la glucemia dentro del rango de 70-100 mg/dL. El cuerpo, al producir el glucagon y la adrenalina, logra corregir cualquier exceso de insulina (que haga bajar demasiado los niveles glucémicos) y logra avisarnos que no hay suficiente glucosa circulando para permitir la función normal del cuerpo.

Pero el proceso de corrección es imperfecto o ausente en la mayoría de las personas con diabetes. Por este defecto, el azúcar en sangre baja a niveles hipoglucémicos cuando la insulina esté activa y presente en una cantidad excesiva para la cantidad de carbohidrato presente en la sangre. Si la dosis de insulina (o medicamento oral) es demasiado grande para la alimentación ingerida, puede haber un episodio de hipoglucemia. Si la cantidad de actividad física es mayor a la prevista, la cantidad de insulina o medicamento oral presente en el cuerpo puede resultar excesiva y un episodio de hipoglucemia puede iniciarse. Si una persona con diabetes toma la insulina o el medicamento oral y luego decide no comer en las siguientes horas, puede presentarse un episodio de hipoglucemia. La manera más confiable de saber si un episodio de hipoglucemia está inminente es utilizar el medidor casero de glucosa.

Factores asociados con la hipoglucemia

  • Tomar alcohol sin comida.
  • No comer o no comer a la hora anticipada.
  • Exceso de aspirina (especialmente en niños).
  • Infección fuerte.
  • Beta bloqueadores (para hipertensión).
  • Insuficiencia renal (riñones).
  • Insuficiencia hepática (hígado).
  • Embarazo (primeros 3 - 4 meses).
  • Menstruación.
  • Quemaduras extensas.
  • Problemas de la glándula tiroides.
  • Malaria.
  • Anorexia nerviosa.
  • Bebé neonato de madre que tiene diabetes.
  • Ejercicio físico excesivo.
  • Régimen para bajar de peso.
  • Choque fisiológico.
  • Cirugía.
  • Trauma físico.
  • Edad avanzada.
  • Malnutrición.
  • Adelgazamiento.
  • Estar debilitado físicamente.
  • Ser niño con diabetes.
  • Patologías del páncreas.
  • Ciertas enfermedades genéticas.

Síntomas

Entre los síntomas de la hipoglucemia se incluyen:

  • Temblores.
  • Mareos.
  • Sudoración.
  • Hambre.
  • Dolor de cabeza.
  • Palidez.
  • Irritabilidad repentina o cambios en el comportamiento, tales como llorar sin causa aparente.
  • Movimientos torpes o espasmódicos.
  • Convulsiones.
  • Dificultad para prestar atención, o confusión.
  • Sensación de hormigueo alrededor de la boca.

Diagnóstico

Cuando un paciente no diabético y aparentemente sano manifiesta ansiedad, una conducta similar a la embriaguez, o el resto de síntomas de alteración de las funciones cerebrales, los médicos determinan los valores de azúcar en la sangre, y luego los de la insulina.

Los síntomas de hipoglucemia raramente se desarrollan hasta que los valores de azúcar no son inferiores a los 50 mg/dl de sangre, aunque algunas veces no se manifiestan síntomas con valores superiores y otras no se manifiestan hasta que son mucho más bajos. Las bajas concentraciones de azúcar en sangre, junto con los síntomas de hipoglucemia, confirman el diagnóstico. Si los síntomas mejoran cuando los valores aumentan a los pocos minutos de haber ingerido azúcar, el diagnóstico recibe la confirmación definitiva.

El médico realiza en el consultorio la determinación de azúcar en la sangre de un paciente. Esta prueba puede también realizarse en el dormitorio del paciente mediante la obtención de una gota de sangre, pinchando el dedo en el momento en que los síntomas se producen, si se dispone de un dispositivo para controlar las concentraciones de azúcar. Sin embargo, la supervisión domiciliaria de azúcar en la sangre sólo se recomienda si el paciente es diabético. La prueba oral de tolerancia a la glucosa, que se utiliza con frecuencia para facilitar el diagnóstico de diabetes, es poco utilizada en estos casos porque los resultados llevan a menudo a conclusiones erróneas.

El médico casi siempre podrá determinar el origen de la hipoglucemia. La historia clínica del paciente, una exploración física y unas simples pruebas de laboratorio son, por lo general, todo lo necesario para determinar la causa. Sin embargo, algunas personas requieren pruebas complementarias y para ello deben ingresar en un hospital. Si se sospecha hipoglucemia de causa autoinmune, se realizan pruebas para detectar la presencia en la sangre de anticuerpos contra la insulina.

Para determinar si el paciente tiene un tumor secretor de insulina, se pueden efectuar mediciones de las concentraciones de insulina en sangre durante el ayuno (a veces hasta 72 horas). Lo ideal sería localizar el tumor antes de la cirugía. Sin embargo, a pesar de que algunos tumores pancreáticos secretores de insulina serían visibles en la tomografía computadorizada (TC), la resonancia magnética (RM) o la ecografía, por lo general son tan pequeños que estas exploraciones no los detectan. Con frecuencia, se necesita practicar una cirugía exploratoria para detectar un tumor secretor de insulina.

Complicaciones

Sin tratamiento, la hipoglicemia puede llevar a la pérdida del conocimiento y a coma. En los bebés, se pueden presentar convulsiones y daño permanente al sistema nervioso.

Lo recomendable es aprender a reconocer los signos de advertencia iniciales de la hipoglicemia y someterse a un tratamiento en forma rápida y adecuada.

Prevención

  • En caso de ser diabético, coma después de poner la dosis de insulina o de tomar sus pastillas.
  • No omita ninguna ingesta de alimento ni suplemento (en especial antes de acostarse).
  • Siga los horarios indicados y no deje de comer nunca la cantidad de harinas (patata, pasta, guisantes, legumbre, arroz o pan), fruta y leche que le hayan recomendado en su plan de alimentación.
  • Tome un suplemento extra en caso de ejercicio intenso: añada una pieza de fruta o 2-3 tostadas.
  • Aprenda a realizar autocontroles en sangre de glucemia capilar.
  • Enseñe el tratamiento a sus familiares y personas cercanas.
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Véase También

20px-Star of life2.svg.pngRecuerda que este no es un consultorio médico.

Consulta siempre a tu doctor o profesional médico. La medicina no es una ciencia exacta y pueden existir distintas versiones y opiniones sobre un mismo tema, nosotros no favorecemos ninguna opinión sobre otra, solamente te presentamos las opciones para que hagas tus propias decisiones mejor informado/a. No te automediques.

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