Trastorno de pánico

De Información médica en Ferato, enciclopedia de la salud en español.
20100906 mgb Trastorno de pánico .jpg

El trastorno de pánico es el término médico utilizado para denominar una enfermedad psiquiátrica en la que la persona afectada sufre repetidos ataques súbitos de terror en ausencia de estímulos externos que puedan desencadenarlos. Los episodios frecuentes de terror acompañados de un fuerte estado de ansiedad se denominan ataques de pánico o, en algunos casos, ataques de ansiedad o crisis de ansiedad.

Aunque los ataques de pánico se presentan habitualmente en todos los tipos de trastornos de ansiedad, existe una diferencia entre la ansiedad y el pánico, que radica en la duración e intensidad de los síntomas. Los ataques de pánico son episodios de miedo intenso que duran poco tiempo; la ansiedad sobreviene de manera más gradual, menos intensa y extiende su duración en el tiempo.

En el Trastorno de Ansiedad Generalizada (TAG) el síntoma fundamental de ansiedad es persistente en el tiempo (dura más de 6 meses) y generalizado sobre una amplia gama de acontecimientos o actividades vitales. La ansiedad no está restringida a una situación en particular, como en las fobias, ni se presenta exclusivamente en forma de crisis, como en el caso de las Crisis de Pánico. El estado de ansiedad es casi permanente, oscila durante el transcurso del día y afecta a la calidad del sueño.

Por su parte, el trastorno de pánico es un trastorno de ansiedad que desemboca en crisis concretas o repentinos sentimientos de terror sin motivo aparente.


Etiología

La causa exacta de los trastornos de pánico o angustia se desconoce, aunque la genética puede jugar un papel. Los estudios sugieren que si un gemelo idéntico presenta este trastorno, el otro gemelo también desarrollará la afección en el 40% de las veces. Sin embargo, el trastorno de pánico a menudo ocurre cuando no hay ningún antecedente familiar.

El trastorno de pánico es dos veces más común en mujeres que en hombres. Los síntomas por lo general comienzan antes de los 25 años de edad, pero pueden ocurrir hacia los 35 años. Aunque el trastorno de pánico se puede presentar en niños, no suele diagnosticarse hasta que sean mayores.

Antes de hacerse un diagnóstico de un trastorno de pánico, las personas con esta afección con frecuencia han tenido visitas a salas de urgencias y médicos por síntomas relacionados con posible ataque cardíaco u otros síntomas físicos.


Síntomas

Una crisis o ataque de pánico comienza de repente y con mucha frecuencia alcanza su punto máximo al cabo de 10 a 20 minutos. Algunos síntomas pueden continuar durante 1 ó más horas después de esto. Durante un ataque de pánico, la persona cree que "va a enloquecer, " que va a tener un infarto o que está a punto de morir.

Los ataques de pánico no se pueden predecir. Al menos en las primeras etapas del trastorno, no hay ninguna señal o desencadenante que comience el ataque. El recuerdo de un ataque pasado puede provocar ataques de pánico. La frecuencia y el patrón como ocurren puede variar.

Los ataques de pánico pueden incluir ansiedad respecto a estar en una situación donde un escape pueda ser difícil (como estar en una multitud o viajando en un auto o autobús).

Una persona con trastorno de pánico a menudo vive con miedo de otro ataque y puede sentir temor de estar sola o lejos de la ayuda médica.

Con el trastorno de pánico, por lo menos cuatro de los siguientes síntomas se presentan durante un ataque:

  • Molestia o dolor torácico.
  • Mareo o desmayo.
  • Miedo a morir.
  • Miedo a perder el control o de muerte inminente.
  • Sensación de asfixia.
  • Sentimientos de separación.
  • Sentimientos de irrealidad.
  • Náuseas y malestar estomacal.
  • Entumecimiento u hormigueo en manos, pies o cara.
  • Palpitaciones, frecuencia cardíaca rápida o latidos cardíacos fuertes.
  • Sensación de dificultad para respirar o sofocación.
  • Sudoración, escalofrío o sofocos.
  • Temblor o estremecimiento.

Los ataques de pánico pueden cambiar el comportamiento en el hogar, el trabajo o el colegio. Las personas con este trastorno a menudo sienten preocupación acerca de los efectos de sus ataques de pánico.


Las personas con trastorno de pánico pueden tener síntomas de:

Diagnóstico

El médico llevará a cabo un examen físico, incluyendo exámenes de sangre y una evaluación psiquiátrica. Es necesario descartar trastornos de salud antes de poder hacer el diagnóstico del trastorno de pánico.

También es necesario considerar los trastornos relacionados con la drogadicción, dado que algunos pueden simular ataques de pánico. Este problema de adicción también se puede presentar cuando las personas con ataques de pánico intentan hacerle frente a sus miedos utilizando alcohol o drogas psicoactivas.

Los trastornos cardiovasculares, endocrinos, respiratorios y del sistema nervioso (neurológicos) pueden estar presentes al mismo tiempo que los trastornos de pánico. Los exámenes de diagnóstico específicos que se llevan a cabo variarán de una persona a otra, dependiendo de los síntomas.

Muchas personas con trastorno de pánico acuden primero a buscar tratamiento en la sala de urgencias, porque el ataque de pánico se siente como un ataque cardíaco.


Pronóstico

Los trastornos de pánico pueden ser duraderos y difíciles de tratar. Aunque es posible que algunas personas con este trastorno no se curen con tratamiento, la mayoría puede esperar un mejoramiento rápido con terapias farmacológicas o conductistas.


Complicaciones

El abuso de sustancias puede ocurrir cuando la gente que tiene ataques de pánico trata de hacerle frente a su miedo consumiendo alcohol o drogas ilegales.

Las personas con el trastorno de pánico tienen mayor probabilidad de vivir desempleadas, de ser menos productivas en el trabajo y tener relaciones personales difíciles, incluyendo problemas matrimoniales. El funcionamiento laboral, social y familiar está todo interrumpido.

La agorafobia es cuando el miedo a futuros ataques de pánico lleva a alguien a evitar situaciones o sitios que se piensa causan los ataques. Esto puede llevar a una persona a poner restricciones severas acerca de los lugares a donde va o quién está alrededor.

La dependencia de los ansiolíticos es una posible complicación del tratamiento. Dicha dependencia implica la necesidad del medicamento para poder desenvolverse y evitar los síntomas de abstinencia. No es lo mismo que adicción.


Prevención

Si usted tiene ataques de pánico, evite lo siguiente:

  • El alcohol.
  • Estimulantes como la cafeína y la cocaína.

Estas sustancias pueden desencadenar o empeorar los síntomas.

40px-Books-aj.svg aj ashton 01.svg.png
Véase También

20px-Star of life2.svg.pngRecuerda que este no es un consultorio médico.

Consulta siempre a tu doctor o profesional médico. La medicina no es una ciencia exacta y pueden existir distintas versiones y opiniones sobre un mismo tema, nosotros no favorecemos ninguna opinión sobre otra, solamente te presentamos las opciones para que hagas tus propias decisiones mejor informado/a. No te automediques.

Compruébelo aquí


Ferato es un sitio de OK Internet, conoce también: Guía Celíaca y Valor de la UF Hoy