Aborto Espontáneo

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El aborto espontáneo es la pérdida del embarazo antes de las 20 semanas, cuando el feto no está aún en condiciones de sobrevivir fuera del útero materno. La mayoría de los abortos espontáneos tiene lugar durante el primer trimestre, es decir, durante las primeras 12 semanas de embarazo. Hasta el 50 por ciento de los embarazos puede terminar en un aborto espontáneo, ya que muchas pérdidas ocurren antes de que la mujer se dé cuenta de que está embarazada.


Etiología

Las causas de los abortos espontáneos no se conocen completamente. Cuando una mujer padece un aborto espontáneo durante el primer trimestre, a menudo no se consigue determinar la causa. Sin embargo, la mayoría de los abortos espontáneos ocurren cuando un embarazo no está desarrollándose normalmente. Por lo general, no hay nada que una mujer o su médico puedan hacer para impedirlo.

Hay un número de factores acerca de los que se sabe que provocan abortos espontáneos durante el primer trimestre, entre ellos destacamos:

  • Anomalías cromosómicas: Es el factor más importante. Hasta el 70 por ciento de los abortos espontáneos del primer trimestre se deben a anomalías cromosómicas del feto. La mayoría de las anomalías cromosómicas son el resultado de una célula defectuosa en el óvulo o el esperma. Al producirse un embarazo con una célula de óvulo o de esperma con una cantidad incorrecta de cromosomas, el embrión tiene una anomalía cromosómica. A menudo, estos embriones no sobreviven, produciéndose el aborto espontáneo. Las anomalías cromosómicas se vuelven más comunes con el envejecimiento de la mujer, lo que constituye la razón por la que las mujeres mayores de 35 años de edad corren mayor riesgo de este problema que las mujeres más jóvenes. Se recomienda la realización de una prueba de sangre (cariotipo) para comprobar la existencia de estas alteraciones cromosómicas.


  • Anomalías uterinas: Las anomalías del útero causan entre el 15 y el 30 por ciento de los abortos espontáneos repetidos. Estas pérdidas de embarazo pueden ocurrir en el primer o el segundo trimestre. Algunas mujeres nacen con un útero que es demasiado pequeño o cuya forma es anormal, o que se encuentra dividido en forma parcial o completa. Otras desarrollan tumores no cancerosos o tienen cicatrices en el útero de cirugías previas. Estas anomalías pueden limitar el espacio del feto en crecimiento e interferir con el abastecimiento de sangre al útero.


  • Causas endocrinas: Cuando las glándulas endocrinas segregan una cantidad excesiva o insuficiente de ciertas hormonas, aumenta el riesgo de aborto espontáneo. Se cree que los bajos niveles de la hormona progesterona, que es fundamental durante la primera etapa del embarazo, provocan entre el 15 y el 60 por ciento de las pérdidas que ocurren antes de la semana 10 del embarazo.


  • Problemas del sistema inmunológico: Si bien todo el mundo produce proteínas llamadas anticuerpos para defenderse de las infecciones, algunas personas producen un tipo de éstos, llamados autoanticuerpos, que pueden atacar sus propios tejidos, provocando así una serie de problemas de salud. Algunos tipos particulares de autoanticuerpos provocan coágulos de sangre que pueden obstruir vasos sanguíneos en la placenta. Los estudios sugieren que éste y otros anticuerpos relacionados (llamados anticuerpos antifosfolípidos) causan entre el 5 y el 15 por ciento de los abortos espontáneos repetidos.


  • Infecciones y otros factores: Ciertas infecciones del conducto genital, que no presentan síntomas, tienen un papel importante en los abortos espontáneos repetidos. Si se diagnostica una infección, la pareja recibirá tratamiento con antibióticos antes de otro embarazo. La exposición a ciertos solventes industriales en los puestos de trabajo por parte de la mujer embarazada, o de su compañero, puede a veces provocar también el aborto espontáneo. Las parejas deben hablar con sus médicos acerca de la presencia de productos químicos en sus lugares de trabajo.


  • Estilo de vida: El estilo de vida de la madre también puede incrementar su riesgo de sufrir un aborto espontáneo durante el primer trimestre. Los estudios sugieren que las mujeres que toman dos o más bebidas alcohólicas por día duplican su riesgo de padecerlo. Las mujeres que fuman tienen un riesgo entre 20 y 80 por ciento mayor de sufrir un aborto espontáneo que las que no fuman. Algunos estudios también sugieren que el riesgo es mayor en las mujeres que beben tres o más tazas de café por día (o la cantidad equivalente de cafeína), pero no está científicamente demostrado. Entre los factores que no incrementan el riesgo de aborto espontáneo se encuentran el sexo, trabajar fuera de la casa (a menos que la mujer trabaje con productos químicos tóxicos) y la realización de ejercicios físicos.

Factores de riesgo

Existen varios factores de riesgo que se cree que de alguna manera incrementan el riesgo de padecer un aborto espontáneo:

  • Alimentación deficiente.
  • Ser fumadora.
  • Insificiencia hormonal, o desequilibrio hormonal.
  • Presencia de alguna clase de infección, como por ejemplo: rubéola, vaginosis bacterial, Clamidia u otra infección transmitida sexualmente.
  • Problemas de salud crónicos, entre los que se incluyen: lupus, enfermedades cardíacas congénitas, enfermedades renales severas, diabetes, o enfermedades de la tiroides.
  • Exposición a grandes dosis de radiación.
  • Consumo de drogas, las cuales podrían ser perjudiciales para el feto.
  • Fiebre alta.
  • Tener un DIU colocado en el momento de la concepción.
  • Malformación uterina, o presencia de grandes fibromas uterinos.

La buena noticia es que la mayoría de los factores de riesgo enumerados anteriormente, una vez que son identificados, usualmente pueden ser eliminados o controlados.

Síntomas

  • Sangrado vaginal.
  • Material tisular o en forma de coágulos que sale de la vagina.
  • Dolores menstruales.
  • Dolores abdominales.
  • Cuello del útero dilatado.

Diagnóstico

Durante un examen pélvico, el médico puede observar adelgazamiento moderado del cuello uterino (borramiento del cuello uterino), aumento en la dilatación cervical y evidencia de ruptura de membranas.

Se pueden llevar a cabo los siguientes exámenes:

  • GCH (cualitativa) para confirmar el embarazo.
  • GCH (cuantitativa) que se hace con intervalos de algunos días o semanas.
  • CSC para determinar el grado de pérdida de sangre.
  • Conteo de glóbulos rojos y un diferencial para descartar la posibilidad de infección.
  • Tipo de sangre (si la persona tiene un tipo de sangre Rh-, requeriría un tratamiento con inmunoglobulina Rh-.)

Examenes posteriores

Por lo general, los médicos no realizan ninguna prueba después de un primer aborto espontáneo durante el primer trimestre. Con frecuencia, no se conocen las causas de estos abortos espontáneos, aunque se cree que pueden deberse a anomalías cromosómicas. Cuando la mujer tiene un aborto espontáneo durante el segundo trimestre o ha tenido dos o más durante el primero, suele indicarse alguna de las siguientes pruebas para determinar la causa :

  • Análisis de sangre para detectar anomalías cromosómicas en ambos padres (cariotipo) y ciertos problemas hormonales y trastornos del sistema inmunológico de la madre.
  • Pruebas para detectar anomalías cromosómicas en el tejido obtenido del aborto espontáneo (en caso de contarse con él).
  • Examen por ultrasonido del útero.
  • Histeroscopia, visualización del útero a través de un endoscopio especial que se inserta por el cuello del útero.
  • Histerosalpingografía, una radiografía del útero.
  • Biopsia endometrial, succión de un pequeño trozo de revestimiento uterino para detectar efectos hormonales.

Tiempo de recuperación

La recuperación física de la mujer lleva de varias semanas a un mes o más, según la cantidad de tiempo que estuvo embarazada. Algunas hormonas propias del embarazo, por ejemplo, permanecen en la sangre durante uno o dos meses después de producirse un aborto espontáneo. La mayoría de las mujeres tiene la menstruación entre cuatro y seis semanas después de un aborto espontáneo.

A menudo, la recuperación emocional lleva mucho más tiempo. Ambos miembros de la pareja pueden experimentar una intensa aflicción durante el período posterior a la pérdida. La mujer puede experimentar muchas emociones, como apatía, tristeza, culpa, dificultad para concentrarse, depresión y enojo. Es posible que ella y su pareja manejen el dolor que sienten de maneras diferentes, lo cual puede crear tensión entre ambos en el momento en que más se necesitan mutuamente. No deben dudar en solicitar a su médico que los derive a un consejero con experiencia en la asistencia a parejas luego de la pérdida de un embarazo. Muchas parejas también se benefician asistiendo a grupos de apoyo.


¿Cuánto esperar para embarazarse de nuevo?

La mujer no debe intentar quedar embarazada de nuevo hasta que esté lista física y emocionalmente y hasta que se le hayan realizado las pruebas recomendadas para determinar la causa del aborto espontáneo. Desde el punto de vista médico, se cree que para la mujer es seguro concebir un bebé después de tener un período menstrual normal (si es que no está siendo sometida a pruebas o tratamientos por causa de la pérdida de su embarazo). Sin embargo, desde el punto de vista emocional, la mujer puede necesitar más tiempo para sentirse preparada para intentar concebir otra vez.

Muchas mujeres que han experimentado abortos espontáneos tienen temor de perder el embarazo siguiente también. Afortunadamente, la gran mayoría de las mujeres que han tenido un aborto espontáneo tiene un embarazo normal la siguiente vez, al igual que el 60 al 70 por ciento de aquellas que han perdido el embarazo dos o tres veces.

Prevención

Muchos de los abortos espontáneos causados por enfermedades sistémicas se pueden prevenir detectando y tratando la enfermedad antes de quedar en embarazo.

Es menos probable que se presenten abortos espontáneos con cuidado prenatal amplio y oportuno y evitando la exposición a los peligros ambientales (como los rayos X y las enfermedades infecciosas).

Cuando el cuerpo de la madre tiene dificultades para mantener un embarazo, se pueden presentar signos (como sangrado vaginal leve). Esto constituye una amenaza de aborto que indica la posibilidad de un aborto, pero eso no significa que definitivamente vaya a ocurrir. Una mujer embarazada que desarrolla cualquier signo o síntoma de amenaza de aborto debe buscar asistencia médica prenatal inmediatamente.

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Véase También

20px-Star of life2.svg.pngRecuerda que este no es un consultorio médico.

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